Colomba Monti, la acordeonista que marcó una época

Por Paola Simonini y Cristian W. Celis (MuHLI)

Colomba Alterina Pía Monti nació el 20 de noviembre de 1923 en Turín (Italia). A los cuatro años, partió junto a su familia desde su país para venir a vivir a la Argentina. Salieron el 4 de marzo de 1927 y llegaron el día 30 del mismo mes, a bordo del transatlántico “SS Principessa Mafalda” (1), que a los pocos meses tuvo un accidente y naufragó en aguas brasileñas.

Junto a su familia.

Hija de Giuseppino y de María Penna, tuvo un hermano menor llamado Otello Segundo y otro denominado Giuseppe, quien falleció al poco tiempo de nacer. (2)

Una vez en Leones, comenzó sus estudios primarios en la Escuela Nacional Nro. 304 (hoy llamada “Comandante Luis Piedrabuena”) y los continuó hacia 1934 en la escuela “Joaquín V. González”, ex “Diógenes Hernández”. De niña, Colomba manifestó su pasión por el acordeón, tal como se observa en varias fotografías de su infancia.

“La madre de Colomba tenía una voz muy dulce. Le gustaba la música lírica. De ella vino la hermosa voz de nuestra madre. Nunca estudió canto ni música instrumental, pero tenía un oído privilegiado. Desde Italia, su abuelo le mandó un acordeón a piano. Tenía 11 ó 12 años cuando la vemos en algunas fotos tocar ese instrumento en un pic-nic escolar”, describe su hija Griselda Aimar.

Escuela de artes.

Su vocación no se circunscribió a la música, también tomó clases en el Estudio artístico de dibujo y pintura de la profesora Nina Piatto Aymar. Colomba pintaba muy bien al óleo e hizo grandes cuadros. A lo largo de su juventud, en la década del ´30, participó en distintas obras de teatro. (3)

En el piano, interpretaba melodías al igual que en el órgano, en este caso de Paula Pero. Mabel Aimar, su hija, recuerda a Colomba en su casa, cantando el tango Nostalgias y el bolero Historia de un amor, entre otras de sus canciones favoritas.

Al igual que muchas leonenses de mediados del siglo XX, Colomba aprendió a tejer al crochet y a dos agujas en la Escuela Profesional de Mujeres. También bordaba a máquina y a mano. Era modista y sastre, como su mamá María. Todo eso se traducía en su vestimenta, que resultaba moderna para la época. Desde joven, usaba pantalones. (4)

“Cancionista” y acordeonista

Colomba junto a los acordeonistas del pueblo, a principios de los ´40.

Con los años, su talento para tocar el acordeón fue distinguiéndola, y siendo aún adolescente, ingresó a la orquesta Característica de Apelio Zanotti. En ese conjunto musical, Colomba era “cancionista” (sic) y acordeonista. Francisco Vergoglio y Francisco Bottallo la acompañaban con ese instrumento mientras que el joven Marcos Comba era el otro cantor del grupo (5).

En las orquestas Características, el acordeón era uno de los instrumentos fundamentales, a diferencia de las orquestas Típicas, dedicadas especialmente a tocar tangos, donde el protagonismo se lo llevaba el bandoneón.

Con su esposo e hijas.

De este modo, Colomba no sólo marcó una época en Leones como artista sino que logró distinguirse entre los músicos locales, al ser pionera en tocar el acordeón, un instrumento típico de varones en esos años.

Tal como asegura su nieta, Laura Gariglio, Colomba “vivió marcada por las condiciones y exigencias que la sociedad machista de la época imponía a las mujeres. Es probable que si hubiera nacido en otro tiempo, su vida hubiese sido diferente, más libre, más soberana de sí misma”.

A los 70, con acordeón prestado.

A los 18 años, su padre Giuseppino le hizo vender el acordeón. Era 1942 cuando se casó con Hilario Juan Aimar, con quien tuvo tres hijos: Griselda, Mabel y Walter. A partir de ese momento, se terminaron sus actuaciones en público. (6)

Colomba dejó la música de lado, pero ésta siempre la siguió acompañando: tarareando canciones desde el hogar, corrigiendo los tonos de quienes ensayaban instrumentos en su casa, cantando para la familia.

El 20 de mayo de 2012, a los 88 años, Colomba Monti falleció en Leones (7), dejando un legado de vocación artística que muchas leonenses hoy continúan, pero sin las limitaciones propias de los mandatos de género del siglo XX, que marcaron la vida de las mujeres de ese tiempo.

Fuentes y referencias:

(1) Consulado de Italia en la República Argentina (1927). Pasaporte de Colomba Monti, Nro. de orden 1089.
(2) Datos aportados por Griselda Aimar, hija de Colomba. Libreta de familia.
(3) y (4) Datos aportados por Griselda y Mabel Aimar, hijas de Colomba.
(5) Panfleto sobre un baile organizado en agosto de 1940 por el Club Defensores en la Sociedad Italiana de San Marcos Sud. Datos aportados por Griselda Aimar.
(6) Tarjeta de invitación a la boda.
(7) Acta Nro. 60, tomo I, 22 de mayo de 2012, Registro Civil de Leones.

Agradecimientos: Marisa Cavallero, Registro Civil Municipalidad de Leones.

Fotografías: colección de Griselda Aimar.

Comments(4)

  1. Gracias Paola y Cristian. Colomba una mujer especial. Fue el.modelo que guió mi vida. Muy bueno el pantallazo de su vida que prepararon.

    Griselda says:
  2. No conocía la maravillosa trayectoria de vida de esta gran mujer. Gracias por compartir
    Felicitaciones a sus descendientes!!!

    Angélica Beatriz Gentile says:

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